

Clave #1: Participación y Compromiso de la Dirección
Es imprescindible que la dirección y los líderes sindicales se comprometan con la integración de lugares de trabajo saludables. Deben colaborar a obtener los permisos y recursos necesarios para adoptar una política integral. Lo que es más, debe evidenciarse que tal iniciativa está debidamente respaldada por la máxima autoridad de la empresa.
Clave #2: Involucrar a los trabajadores y a sus representantes.
!No se trata de solo informar! Los trabajadores y sus representantes deben ser elementos activos del proceso, desde la planificación hasta la evaluación, tomando en cuenta sus opiniones e ideas en cada uno de los pasos. Así mismo es un factor crítico que los trabajadores tengan un sistema de comunicación colectivo más firme que el de los trabajadores de forma individual.
Clave #3: Ética y Legalidad Empresarial.
Se debe adoptar de manera universal el principio ético de “no hacer daño” a los demás y garantizar la seguridad y la salud de los empleados. La empresa debe reconocer su rol en la comunidad y como consecuencia adherirse a los códigos sociales y éticos para hacer cumplir los códigos y leyes de salud laboral. Asumir la responsabilidad de los trabajadores y sus familias hará que eviten riesgos innecesarios y sufrimiento humano.
Clave #4: Uso de un proceso sistemático e integral para asegurar la mejora continua y la eficacia.
El proceso debe estar basado en la ética y seguir los siguientes 8 puntos para asegurar su ejecución.
Clave Nº5: Sostenibilidad e Integración.
Las altas gerencias deben utilizar la salud, seguridad y bienestar como base para todas sus decisiones. La iniciativa de un lugar de trabajo saludable debe formar parte del plan global estratégico de la compañía y deberá utilizar equipos multifuncionales o matriciales para reducir el aislamiento de los grupos.
Fuente: www.who.int